La verdad no me acuerdo hace cuanto fue. Mes y medio, dos meses, no sé. El caso es que J me invitó a la fiesta-inauguración de la nueva casa de su novia Al y su hermana. No me moría de ganas de ir a la fiesta, pero tal vez sí de salir un rato y platicar con J, de repente pasan temporadas laaargas sin que nos veamos, así que en verdad era una buena idea, tomando en cuenta que, como vive muy cerca de mi casa, lo más seguro es que no me dejara tomar un taxi en estado inconveniente a las 3-4 de la mañana si bien me podía dar un "ride".
En cuanto llegué noté que no conocía a nadie mas que a J y a su novia, su hermana no estaba y los demás invitados eran amigos de Al. La verdad no esperaba encontrar a alguien conocido pero igual me desanimé un poco. Al me dio el tour por la nueva casa, me enseñó el cuarto de S (que había salido de viaje con unos amigos y por eso no estaba en la fiesta), el cuarto de visitas, la cocina y al final, su cuarto. Lo primero que vi al entrar fue, bueno sí, la cama, pero lo que más llamó mi atención fue el espejo, me ponía muy nerviosa porque le faltaba un pedazo de una de las esquinas, me imaginé que probablemente en la mudanza pudo haber sufrido el daño, pero me pareció que aún así no era buena idea tenerlo por la onda del feng shui, la energía and stuff, pero Al estaba tan emocionada con su cuarto y casa nuevos que a penas escuchó mi comentario del espejo roto, sacó de repente un pliego de papel muy grueso, tipo cartulina pero como no sé de papeles podría haber sido cualquier otro; era un rectángulo de un metro de ancho por ochenta centímetros de alto más o menos, me dijo que era un cuadro que le había pintado una amiga especialmente para su nueva casa, me contó también que su amiga y ella habían acordado desde hacía ya mucho tiempo que ese sería un regalo perfecto para la ocasión pero que al final a la amiga se le había olvidado y se lo terminó pintando un día antes de la fiesta, pero que no por eso le gustaba menos. Eran dos cassettes en color plateado, con lineas naranja y morado en el fondo (creo). Después de enseñarmelo, contarme la historia y lo feliz que la hacía el regalo me preguntó en qué parte de la sala se vería mejor y le dije que tal vez en la pared que queda frente a las sillas-columpio para que así lo pudieran ver cuando se sentara cada una en el suyo. Fue lo primero que se me ocurrió y ella quedó contenta con mi opinión. Salimos del cuarto y fui con J a fumar cerca de la ventana, así podíamos platicar más a gusto. Me contó que era un alivio que hubiera llegado, los amigos de su novia eran algo pop para nuestro gusto y sentía como que o no le entendían o le daban muy cabrón el avión, todos menos una chica que practicamente se convirtió en el DJ de la fiesta. Así seguimos platicando un rato, fumando y tomando cerveza hasta que de repente se me subió y empecé a sentirme muuuy mal, así que, como siempre que eso sucede, discretamente me fui al baño.
Es casi como un ritual para mi, me conozco. Mis costumbres y manías se aferran a mi ser aunque éste sea totalmente consiente de su existencia. Pero ésta vez no había tomado tanto, la verdad acababa de llegar y nunca me imagine sentirme así tan pronto.
Cuando estuve mejor y me disponía a salir (después de casi media hora de acaparar el baño) empezó a salirme sangre de la nariz así de la nada Pf! y entonces, aunque la nausea había pasado, me volví a sentir mal, la presión volvió a bajar pero esta vez sentí que me tenía que acostar. La puerta más cercana al baño era la del cuarto de Al, así que no dudé ni dos segundos en meterme al cuarto y acostarme en la cama para reponer fuerzas. La cama y todo al rededor me daba vueltas, bajaba el pie al piso, cerraba los ojos, hacía como que me iba a dormir y nada, el malestar no cedía. Después de media hora o más sintiendome así, el malestar empezó a bajar, entonces me dí cuenta que J me buscaba (por que, aunque había sido lo suficientemente discreta para escaparme al baño y después al cuarto, en algún momento tenían que notar mi ausencia). Entró de repente con Al al cuarto y me vio acostada con el papelito lleno de sangre en la nariz, entonces le conté todo el show de haberme sentido mal y le pedí disculpas a Al por haber tomado así, sin avisar, su cama. Ella no tuvo problema. Después me dí cuenta que los dos estaban pedísimos; Al seguía hablando de sus planes para la decoración de su cuarto pero ahora con mucha más emoción que la vez que me dio el tour, mientras, J trataba de convencerme de que ya había pasado mucho tiempo en el cuarto y que me estaba perdiendo de la fiesta muy cabrón, pero esta platica solo causó que el mareo volviera, así que les dije que mejor me dejaran unos 15 minutos más y que saldría como nueva. Y más o menos así fue, solo que al salir del cuarto y caminar hacia donde estaba la fiesta me dio vueltas todo ooootra vez y tuve que correr al cuarto más cercano (que ahora era el de S) a acostarme de nuevo. Me quedé dormida tal vez una hora. La música me había estado llamando desde que empezó todo el desmadrito y oía las canciones entre sueños, en verdad sonaban dos-tres cosas buenas así que, una vez que me sentí mejor me paré y fuí a la fiesta.
Mi amigo J estaba más que pedo, en cuanto lo ví supe que no me iba a llevar a mi casa. Así que me dispuse a reponer la diversión que me había perdido hasta entonces, o algo así. Empezé a platicar con unos amigos de J y con la chica DJ y todo estaba bien, hasta que empezé a fumar y tomar de nuevo, y sí, desaproveché mi oportunidad de no sentirme mal y todo valió madres otra vez.
Me tuve que ir a acostar de nuevo, y me pareció que el cuarto de Al, el más alejado del ruido, sería la opción. Estuve como 20 o 30 minutos casi dormida hasta que llegó otra vez Al y me preguntó como me sentía, le dije que un poco mejor pero todavía algo mareada, entonces se dió cuenta de que el dibujo que le había regalado su amiga estaba en la cama, y me dijo: -Adivina qué me acaban de regalar-, entonces, con todo el miedo, pensando que podría ser o una buena broma o una prueba para saber que tanta atención le había puesto la primera vez que me lo dijo, le pregunté que qué le regalaron, y me dice: -Es un cuadro padrísimo que me había prometido hacer y regalar para mi nueva casa una amiga, pero le hablé para preguntarle si ya lo había hecho y me dijo que se le había olvidado, así que lo hizo ayer en la noche, jajaja ¿No es hermoso? Y yo: -... si, es muy lindo- Al: -Lo único es que no sé en qué parte de la sala ponerlo, tu que opinas? Yo: -Pues tal vez en la pared de enfrente de las sillas-columpio, así pueden verlo cuando se sienten cada una en el suyo- Al: -Si, tal vez sea una buena idea. Bueno, te dejo descansar, voy a estar afuera por si necesitas algo- ...
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